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Sophia 41: 2026.
© Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador
ISSN impreso:1390-3861 / ISSN electrónico: 1390-8626, pp. 309-340.
Las lagunas lógicas en el neoestoicismo contemporáneo
e Logical Gaps in Contemporary Neostoicism
razones pedagógicas, la distinción de las tres disciplinas. Sin embargo, no
es aceptable que las conexiones y los arabismos entre las tres se dilapiden
y se justifique la defunción de una o dos por los débitos ideológicos de un
escritor. Cada ejercicio estoico debería manifestar la densidad de la trini-
dad de la Stoa. Los textos de Epicteto, Séneca o Marco Aurelio contienen
esta tridimensionalidad aun en aquellos ejemplos que se deslizan a inte-
reses más morales: la retórica de las máximas, la lógica de las reflexiones,
la condición ontológica y física de las enseñanzas morales, que se niega a
ser un mero decálogo pragmático y descarnado, exhiben la continuidad
del mencionado trinomio. Dentro de este, los estoicos actuaron, pensaron
y vivieron.
Los ejercicios de lógica, de retórica, de dialéctica, de oratoria y
aquellos que nacen de la autoconciencia o del entrenamiento de una
nueva forma de percibir a partir de la teoría del conocimiento deberían
signar el camino para que el neoestoicismo reemplazase su sesgo empre-
sarial, terapéutico y productivista por la autenticidad de sus orígenes: el
logos y la racionalidad.
Notas
1. Una visión menos instrumentalizada del mindfulness filosófico puede encontrarse
en la obra de Michael Weiss (2017).
2. Esto no niega que se puedan hacer alianzas con la psicología, respetando las bases
filosóficas (Barrientos et al., 2024), o hablar de una filosofía con resultados terapéu-
ticos (Barrientos, 2026).
3. La tendencia capitalista ha tenido consecuencias graves en la educación y muestra
de ello es el trabajo de las influencias en la educación brasileña y chilena (Rodríguez
Mancilla et al., 2018, pp. 259-286).
4. “W. Trillitzsch hace un estudio de los pasajes principales donde Séneca ridiculiza
las sutilezas dialécticas del Pórtico. Tales son las epístolas 59, 5; 64, 3; 82, 8; 83, 8;
87, 40 s.; 102, 20 s.; 106, 11, 12; 109, 17 s.; 111, 2 ss.; 13, 1, 15, 26J. No podemos dete-
nernos en la crítica senequista contra los que él llama cavillatores” (Elorduy, 1972a,
p. 203). En este sentido, Séneca critica a Crisipo basándose en las “sutilezas de la
lógica formal que trabaja” (Elorduy, 1972a, p. 327), aunque su tendencia básica no
se opone al logos como base de su filosofía y forma de vida.
5. Esta función aparece en ciertos ámbitos griegos, como constata Pedro Laín Entral-
go en su obra clásica La curación para la palabra en la antigüedad clásica (1958).
6. De hecho, llama la atención que Robertson (2013) exponga las cinco características
de un buen discurso retórico y que, sin embargo, no proponga una ejercitación
en sus textos: “1. Gramática correcta y buen vocabulario; 2. Claridad de expresión,
hacer que las ideas se entiendan con facilidad; 3. Concisión, no emplear más pala-
bras de las necesarias; 4. Propiedad de estilo, apto para el tema y también para la
audiencia; 5. Distinción, o excelencia artística, y evitar la vulgaridad” (p. 49).